Cómo funciona el Yoga

Muchos de nosotros practicaríamos yoga todos los días con devoción si desde el principio supiéramos los beneficios del mismo y cómo funciona.

Los Tibetanos lo explican en forma de cebolla, en cinco niveles. Tenemos que pensar que nuestro cuerpo es como una cebolla y sus capas. En el primer nivel tenemos al cuerpo físico, piernas brazos, sistema nervioso, etc. Cuando hacemos yoga nos concentramos en este nivel. Estiro mis músculos, trato de hacer la postura, poner bien el pie, trato de mantener el equilibrio.

Después hay una segunda capa, debajo de la primera. Esta capa es la que nos da la energía para que el cuerpo físico este sano y fuerte. La alimentación, el sueño, los momentos de calma, todo esto nutre a esta capa. Lo más importante sin embargo es la respiración. Podemos pasarnos días sin dormir, sin comer y sin descansar, pero no podemos dejar de respirar mas de 4 minutos sin encontrar la muerte. Entonces la segunda capa es la respiración.

 

La tercer capa, el tercer nivel, es la energía vital, el prana. Los aires internos (el prana)  hacen posible el movimiento de la respiración. La energía fluye por unos canales de luz mas finitos que un hilo y que no los podemos tocar, semejantes a un haz de luz que entra por una ventana. Estos canales se bifurcan por todo el cuerpo, están en nuestros vasos sanguíneos, en el entramado de los nervios y en los huesos. En realidad la forma de nuestro cuerpo físico se lo debemos a estos canales de luz que ya estaban ahí incluso en el seno de nuestra madre. Los huesos de la parte inferior de nuestra espalda adoptan esa forma porque los canales de energía en ese lugar se cruzan. Podemos inferir de esta aseveración que donde nuestro cuerpo físico encuentra algún bloqueo, allí hay una traba en el tercer nivel, el prana no fluye bien por ese lugar.

 

Todos los niveles están interrelacionados, entonces cuando realizamos las posturas correctamente y vamos estirando el cuerpo y abriendo, acompañando los movimientos con la respiración, el primer y el segundo nivel influyen en el tercer nivel destrabando los canales y dejando que la energía fluya libremente por nuestro cuerpo.

Así nos sentimos relajados y livianos después de una clase de yoga.

 

Esto es desde afuera hacia adentro, pero que es lo que influye desde adentro al prana?

Los pensamientos, la cuarta capa de la cebolla. Podríamos decir que los pensamientos son el jinete y el prana el caballo. Estos niveles están siempre conectados, funcionan al unísono. Aquí el cuerpo y la mente se encuentran. El prana se enferma y los pensamientos se revolucionan. Por eso cuando aquietamos nuestro prana en el yoga, tranquilizamos nuestros pensamientos. Cuando tengo una disputa con alguien, la tengo que mantener, si no me acuerdo, la disputa no existe, esto revoluciona mis pensamientos y agita el prana. 

 

Estos niveles se relacionan entre si como las cuerdas de una guitarra. Si yo afino dos cuerdas en la misma nota, puedo puntear una y la otra va a vibrar por si misma. Cuando el pensamiento se revoluciona y el prana no fluye correctamente, la respiración se agita y repercute en nuestro cuerpo fisico. Si esto persiste nuestro cuerpo puede enfermar, se queja de que no lo tratemos bien.

 

Pero, ¿qué gobierna nuestros pensamientos?

Llegamos al quinto y ultimo nivel, la ultima capa de la cebolla, las semillas del mundo, el karma. Estas semillas vienen de cómo tratamos a los demás en el pasado. Karma significa acción. Cosecharas tu siembra. Vivimos cosechando karma y sembrando karma. Entonces en cierto modo el mundo que esta delante de nosotros es como una hoja en blanco. 

 

Hay tres formas de sembrar, por el cuerpo, la palabra o el pensamiento. 

Según como haya tratado yo a los demás en el pasado, así son los pensamientos que surgen y se revelan en las diferentes capas hasta llegar al cuerpo físico.

logo sin fondo.png