Seguimos con los seis Paramitas: La Sabiduría

Om mani padme hung
Dice el mantra:
“Alabada sea la joya en el loto”, “Diamante en la Rosa”,
“Amor envuelto en los brazos de la sabiduría”.

 

¿Podemos ser como el loto?

¿Podemos tomar todo el dolor y la confusión de la vida

Y crecer y convertirnos en una de esas raras joyas del mundo,

Una persona profundamente compasiva?

GMR en el Tallador de Diamantes.

Los seis Paramitas son una enseñanza del Budismo Mahayana. Paramita puede ser traducido como “perfección” o “realización perfecta”. Esta perfección no es una realización normal u ordinaria sino la trascendencia de la realización. A menudo vemos que paramita es traducido como “cruzar hacia la otra orilla”, refiriéndose a la orilla del no-miedo y libertad. Para cruzar desde donde estamos debemos hacer algo y esto es paramita.

El sexto y último paramita es la sabiduría, se refiere a entender la verdadera naturaleza de las cosas y de nosotros mismos. Lo opuesto a la sabiduría es la ignorancia y esta es la causa de todo nuestro sufrimiento. La ignorancia es lo que esta detrás de cada enojo, de cada tristeza. Podríamos decir que la ignorancia es la raíz de todo el sufrimiento. Una aclaración importante es que ignorancia en este caso no significa que no sé algo, sino que todo lo que sé esta equivocado, veo al mundo de manera equivocada.

Si podemos ir a la raíz y extraerla podemos liberarnos del sufrimiento para siempre.

En el sutra 1.2 del Yoga Sutra, el maestro Patanjali nos dice

:

Yogash chitta vritti nirodhah.

Nos volvemos completos al cesar la manera en que la mente da vuelta.

O

Yoga es la cesación de los giros de la mente.

 

Esto no significa que yoga, (hacernos completos), es dejar de pensar! El maestro nos esta hablando de que yoga es aprender a eliminar el gran error. ¿Cual es el gran error?

Mis maestros GMR y LC lo explican diciendo: “La mente da vuelta las cosas en sentido equivocado. Una madre lleva a su hijo al cine. En la pantalla un hombre maltrata a un perro (lo ve con existente de su propio lado). El niño grita y se abalanza sobre el hombre para tratar de detenerlo (rechazo ignorante). Quizás sea capaz de llegar a la pantalla y tratar de golpearlo (acción negativa). Pero esto no detiene al hombre, no tienen nada que ver con el. Además el niño se lastima la mano.

Nuestra mente cae en el mismo error que el niño cada momento de nuestra vida. Debemos eliminar este error.”

El gran error es creer que las cosas y las personas están ahí afuera y que vienen hacia nosotros y no de nosotros. Para eliminar el gran error debemos estudiar, contemplar y meditar sobre la vacuidad.

Vacuidad no es la nada, es la ausencia de algo, de lo que creías que estaba ahí. Es la ausencia de cualidades, de toda elaboración. Por eso es todas las posibilidades.

Lama Christie dice “Cuanto más entiendes la vacuidad menos te enojas. Esto es así porque, como dicen los antiguos textos, cada tipo de sufrimiento de la mente (exceptuando el arrepentimiento inteligente) es necesariamente un estado ignorante de la mente. Un buen barómetro para ver como va tu práctica es observar cuanto te enojaste la última vez que alguien te insulto. Y por supuesto si tus meditaciones en vacuidad son muy buenas, vas a entender como arreglar las cosas para que no haya más personas en tu mundo que te insulten. Toda tu práctica tiene que verse reflejada positivamente en el resto de tu vida. Si no es así, es que algo estas haciendo mal. Esto es especialmente relevante en las meditaciones de vacuidad”

El maestro M. Ricard dice así,

“Los seres que vagan en el reino del sufrimiento (samsara) están atormentados por una infinita variedad de sufrimiento debido a que no ven la verdadera naturaleza de las cosas.

La manera en que generalmente percibimos el mundo externo, nuestro cuerpo y nuestra mente es descripto como impuro en el sentido de que las cosas se nos aparecen como entidades sólidas y de existencia independiente y el yo que las percibe parece ser igual de sólido e independiente. Esta visión incorrecta del mundo crea un reflejo automático de apego y rechazo (ignorante), lo cual luego crea emociones negativas (como la ira el odio la codicia y los celos) y estas llevan a acciones negativas. El mecanismo por el cual las acciones negativas provocan sufrimiento y las acciones positivas producen felicidad es llamado karma. Karma no es una forma de retribución impuesta por un poder superior, sino simplemente la ley de causa y efecto.

De hecho el mundo “impuro” es simplemente una percepción incorrecta. No tiene ningún tipo de realidad, al igual la ilusión de un espejismo. Desde un punto de vista relativo los fenómenos aparecen como ilusiones debido a sus causas y condiciones y a sus partes. Pero desde un punto de vista supremo, nada que viene de causas y condiciones o que tiene partes tiene una existencia real e intrínseca. A esto nos referimos cuando hablamos de vacuidad.

Considerar que las cosas y nosotros mismos tenemos una existencia intrínseca e independiente es un error y ese error es la base de samsara (el reino del sufrimiento). Pero hasta ese error esa ignorancia es vacua. Cuando uno se da cuenta de la naturaleza de la existencia, las percepciones impuras se disuelven dejando solo la pureza infinita. Una vez que uno se da cuenta de que samsara es vacuo, como un espejismo, todos los patrones karmicos y emociones negativas que lo sostienen, desaparecen.

Pero la vacuidad no es la nada. Es al mismo tiempo la naturaleza y la fuente de todo lo que existe. Es el potencial infinito.

Aquel que ve la vacuidad directamente experimenta la compasión infinita por todos los seres sintientes que sufren en samsara por su apego al yo.”

En El Tallador de Diamantes GMR dice “Hay dos formas de ver el potencial oculto de las cosas, su naturaleza oculta (vacuidad). Una es “ver” esta naturaleza leyendo explicaciones como las que encuentras en este libro y luego sentándote a pensar arduamente sobre la explicación hasta que entiendes el potencial y lo puedes usar. La segunda manera es entrar en un profundo estado de meditación y “ver” el potencial (la vacuidad) directamente (sin conceptos) en el ojo de tu mente.”

Om mani padme hung

Amor envuelto en los brazos de la sabiduría.

Carola Terreni

Agosto de 2009