El Jardín de tu vida

Todo lo que hacemos decimos y pensamos siembra una “semilla” en nuestra mente que florece cuando vemos algo y le da color a como lo vemos, como si nos pusiéramos anteojos de color rosa y miramos este papel, el papel ahora es rosa.

Si hace un tiempo que estudias en Kaladanda, es muy probable que ya hayas escuchado esto muchas veces, y si no, seguramente desde temprano en tu vida hayas escuchado “cosecharás lo que siembras”, “Lo que va vuelve”. Es todo la misma idea.

Cada vez que realizamos una acción con nuestro cuerpo, habla o mente sembramos una pequeña semilla mental que al igual que la semilla de un tilo, es pequeña cuando la sembramos pero con el tiempo crece y nos permite poner una mesa debajo y almorzar a la sombra en el calor del verano.

Nada de lo que hacemos se pierde o se esfuma, simplemente “duerme” bajo tierra hasta que un día se despierta y cosechamos ya sea una experiencia maravillosa o terrible según haya sido la semilla que sembramos.

No hay nada nuevo bajo el sol, esto lo hemos escuchado muchas veces, todas las tradiciones espirituales nos dicen lo mismo. Jesús nos dijo:

Trata a los demás como a ti mismo”

Porque así como seas con otros te sucederá a ti.

Por supuesto que solo podremos entender esto si tenemos las semillas para entenderlo. Y estas valiosas semillas, las de entender, vienen de infinitos actos de bondad.

Es por eso que SS el Dalai Lama nos dice:

Si en una situación no puedes ser bondadoso con otros, al menos no los lastimes”.

Si deseas entender como funciona la realidad prueba practicar la bondad lo más posible, observándote durante el día, bien despierto a tus acciones de cuerpo, habla y mente. Esto sembrará las semillas para que pronto en unos meses u años (depende del poder de tus acciones) empieces a obtener resultados y no solo eso, sino que entiendas más, lo cual va a darte fuerza para seguir practicando la bondad ahora con mayor entendimiento, lo cual te pone en un espiral ascendente que te lleva al cielo.

¿Acaso pensabas que el cielo y el infierno fueron construidos por una empresa constructora?” Gautama Buda, 500ac

Lo que Buda nos dice es que somos los jardineros de nuestra realidad, Lograr la felicidad que tanto deseamos está en nuestras manos y lo que seguirá después de esta vida es una continuación de lo que hacemos ahora.

Esto se aplica a todos los ámbitos en los que accionamos, personales y de trabajo. Gueshe Michael Roach autor del “Tallador de Diamantes” hablando sobre el éxito en la empresa nos dice:

Nuestra idea es que si se quiere algo para uno, lo primero que hay que hacer es dar lo mismo a los demás, ya sea dinero o poder. No es lo que nos suelen enseñar, por que aprendemos que para tener éxito hay que competir y para ello hay que tratar de ser el mas rápido, duro e inteligente. En cambio, el karma dice que si uno renuncia a estas cosas, van a volver”

Si ponemos en práctica los principios universales del cuidado a los demás, todas las cosas buenas que hacemos van a volver a nosotros, solitas van a venir, no se pueden resistir, es la fuerza de nuestro amor la que las atrae a nosotros, es la fuerza de nuestra bondad en el pasado la que hace que hoy tengamos un buen día.

Y si hoy no tenemos un buen día, sabemos que es la fuerza de nuestro egoísmo en el pasado que se hizo realidad para nosotros hoy, entonces, como yoguis sabios, nos arrepentimos de nuestras acciones negativas y continuamos sembrando bondad.

Más sobre esto vendrá en los meses venideros, por ahora, despierta a tus acciones de cuerpo, habla y mente, intenta que surjan del deseo de que todos los seres en todas partes sean felices y estén libres de todo tipo de sufrimiento.

Carola Terreni